martes, 5 de mayo de 2009

Formula fatal (I)


Llegue a mi casa, tire mi bolso al piso y como siempre no había nadie, me sentía cansada, decidí ponerme la ropa de dormir y descansar un poco…

Me quede profundamente dormida y me levante a las 10 pm, recordé que tenia que llamar a Lucia y a Steve, o tal vez ellos me llamaron y no atendí el teléfono, en fin... es mejor no emocionarme…

- Alo … Lucia?...
- Si ella habla
- Gorda, soy Andrea, FELIZ CUMPLE!
- Querida gracias, Feliz Cumple para ti tmb! I love U!
- Me too, querida!
- Y que fue? piensas salir Lucia?
- No nada, no hay con quien y tu?
- Tampoco, estoy cansadísima…

La charla se prolongo hablamos de todo y nos despedimos quedando en vernos al día siguiente.

Al momento en que colgué el teléfono recibí una llamada, era Steve deseándome feliz cumpleaños, con él también hable mucho tiempo y cerca de las 2 am nos despedimos, esperando vernos pronto.

Dormí el tiempo que quedaba para que amanezca completamente, me levante a las 8 am, tome un baño hasta las 9, comencé a cambiarme a las 9:30 y estaba lista para salir a las 11.

Había quedado en verme con Lucia a las 11:30, tome un taxi y fui hasta el cine donde teníamos que encontrarnos, como de costumbre, ella ya estaba allí, nos abrazamos y nos sentamos en una mesa y , al comienzo, nos pusimos a hablar de cosas sin importancia, hasta que le comencé a contar sobre lo que me había pasado el día anterior con Antonio y me di cuenta, mientras le contaba lo sucedido, que me había olvidado completamente del sobre que me había dado, entonces decidí escribir en la palma de mi mano “ABRIR EL SOBRE” para no olvidarme otra vez del dichoso sobre.

Vimos una película de animación que no fue muy buena, nos despedimos y llegue a mi casa, comencé a alistar los cuadernos y a terminar trabajos de la universidad, me bañe antes de dormir y me acosté temprano, sentía que me había olvidado algo pero no recordaba que era…

Me levante temprano y me cambie, pero seguía sintiendo esa sensación de vacío que había sentido la noche anterior, seguía sintiendo que algo faltaba, que era algo importante que me estaba olvidando de algo, pero preferí ignorar esa sensación porque muchas veces me quedo prestando atención a ese tipo de sensaciones durante todo el día que me olvido de otras cosas más importantes, que pueden estar sucediendo a mi alrededor, o tal vez, pierdo la concentración durante todo el día deseando recordar lo que olvide, tal vez por accidente o tal vez porque así lo quiero …

Tomemos una taza de café


Salgo de mi estado de asombro total y comienzo a pensar... ¿cómo es posible que haya podido cambiar tanto en tan solo un año que no lo veo?
El mozo se acerca y apunta mi orden, a los pocos minutos se acerca trayendo mi café, me siento torpe porque siento que Antonio me ve mientras trato, torpemente, de enfriar el café que me sirvieron, decido ignorar la sensación de ser observada y comienzo a tomar mi café... tranquila, hasta que de pronto escucho una voz que dice: Me puedo sentar contigo?

Levante la mirada y era él, no sabía cómo responder... si decirle... hola o un rotundo No!

Me quede callada y él transformo mi silencio en un acceso, se sentó conmigo, un terrible silencio nos torturó casi por 15 minutos, hasta que él se decidió hablarme, me hizo preguntas a cuales yo, como era de esperarse, tan solo respondía con monosílabos...

De pronto me dijo: Andrea, se por tus amigas que te has estado preguntando constantemente porque deje de hablarte, quería saber si eso era verdad?... 


inmediatamente pensé ... este tipo es un cretino, como se le ocurre preguntarme eso, Dios mío, es obvio... me he estado haciendo la misma maldita pregunta todos los días cuando me levanto, quería decirle: si, maldición, no sabes cómo me tortura esa duda, creo que me voy a volver loca si no me lo dices de una buena vez! …

pero le dije: NO, para nada, ¿quién te dijo eso?, están locas, hablan tonterías, si no me querías hablar tus razones habrás tenido, (me doy cuenta que quiere decirme algo pero no dejo ni que articule una palabra) , NO ME IMPORTA!! …

me mira con sus ojos tan encantadores y me dice: si tuve mis razones pero no te importan... puedo percibir un rastro de tristeza en sus palabras... pero no sé porque, pero decido ignorarlas, aunque creo sospechar porque ignoro lo que me dice, estoy enojada porque ya estamos sentados media hora con la misma taza de café, el está escribiendo sobre una estúpida hoja de papel y no me dice nada ni siquiera por compromiso “Andrea feliz cumpleaños espero que vivas un mes más” no sé por lo menos que me diga eso, pienso totalmente enojada, hasta que decido irme de ese lugar y dejarlo sentado allí.

Saco un billete lo pongo sobre la mesa, recojo mi bolso, me levanto y comienzo a caminar, como si alguien me estuviese persiguiendo. Salgo del local, no me doy tiempo, ni para fijarme en la reacción de Antonio, de pronto cuando estoy a punto de cruzar la calle... escucho su voz, que me llama, decido no voltear, fingir que no escuche nada y seguir caminando, acelero el paso lo mas que puedo pero comienzo a sentir, por alguna razón, su voz cada vez más cerca…

Me volteo, el se detiene delante mío, acerca su rostro al mío trata de rozar su labios con los míos, se aleja y me dice: Esto es para ti, no creas que lo olvide; me da un sobre sellado, se voltea y se aleja sin decir más palabras, trato de seguirlo con la mirada pero se me hace difícil, ya que se confunde entre la gente, guardo el sobre en mi bolso sin darle mucha importancia y me pongo a pensar más en su actitud, en cómo se acerco a mí; en porque cuando su aliento estaba tan cerca al mío sentí algo que nunca antes había sentido, una mezcla de amor y deseo, una formula fatal, de pronto me di cuenta, ya no podía escapar de eso que había callado por mucho tiempo…

A.N.D.R.E.A (Amores nada dulces, recreados en amargo)


Huancayo 27 de abril, 2005
Es un día gris, creo que va a llover… no quiero levantarme quiero seguir durmiendo, quiero seguir soñando ese sueño.


Maldición cierro los ojos pero no logro seguir la ilación, que puedo hacer?, hace frío y ya no encuentro una razón lógica para seguir durmiendo, no puedo recordar ese sueño.
En fin me tengo que levantar, hoy es el día, hoy cumplo 17 años. Bueno... no tengo idea de lo que el día me depara, no tengo con quien celebrar mas que conmigo misma, me tengo que bañar y comenzar a pensar que haré...


Mientras me baño comienzo a recordar todo lo que paso y todo lo que hice en mis 16 años de existencia y que haré posiblemente en este nuevo año.


Mientras me cambio comienzo a ver mi cuerpo en el espejo y miro con especial atención el tatuaje que me hice en la espalda (es una pequeña calavera con listón rojo) y bajo la mirada y veo mi brazo derecho que tiene una cicatriz (para ser más exactos una letra).


Termino de cambiarme salgo de mi casa y comienzo a caminar y recordar que distinto fue mi anterior cumpleaños, recuerdo que mis amigos estaban allí conmigo celebrando, recuerdo que el primero que me felicito fue mi amigo, Antonio, es un buen tipo, lamentablemente ya no me habla, creo que lo hice enfadar, pero no sé porque… bueno este día cumplimos años 3 personas mi amiga Lucia, mi amigo Steve, y yo.


Estoy caminando por la calle veo una cabina telefónica y decido llamar a Lucia y felicitarla ya que somos muy buenas amigas, nos queremos mucho, el teléfono esta sonando de pronto me contestan y es la mama de mi amiga, le pregunto si me puede pasar con ella, me dice que no está, que salió... bueno me despido de la señora diciéndole que volveré a llamar en la tarde.


Como no tuve suerte con Lucia decido llamar a Steve y con él pasa lo mismo, resulta que no estaba, decido seguir con mi camino pero de pronto comienza a llover y no sé donde refugiarme y para mi mala suerte hoy casi todas las tiendas están cerradas... las galerías ni que decir, hay un montón de gente en ellas decido entrar a una pero de pronto veo como un ladrón le saca de manera sigilosa la billetera a una señora.


Decido no entrar, tengo miedo, aparte no sé... aunque siento frío, prefiero mil veces estar parada bajo la lluvia.


Pasan unos minutos y estoy totalmente empapada, comienzo a caminar por una calle no tan concurrida, veo un café y decido entrar, veo que el local está casi vacío, con excepción de una pareja tomando un café en una mesa del fondo y un chico leyendo un libro en una de las mesas, elijo la mesa que está al frente de la de este sujeto.


Comienzo a secarme el cabello, levanto la mirada y era él , Antonio, se queda viéndome fijamente, con esos dos ojos negros, tan grandes, yo también lo veo sin poder salir de mi asombro... hacia tanto que no lo veía, no me imaginé encontrarlo allí…