
Huancayo 27 de abril, 2005
Es un día gris, creo que va a llover… no quiero levantarme quiero seguir durmiendo, quiero seguir soñando ese sueño.
Es un día gris, creo que va a llover… no quiero levantarme quiero seguir durmiendo, quiero seguir soñando ese sueño.
Maldición cierro los ojos pero no logro seguir la ilación, que puedo hacer?, hace frío y ya no encuentro una razón lógica para seguir durmiendo, no puedo recordar ese sueño.
En fin me tengo que levantar, hoy es el día, hoy cumplo 17 años. Bueno... no tengo idea de lo que el día me depara, no tengo con quien celebrar mas que conmigo misma, me tengo que bañar y comenzar a pensar que haré...
Mientras me baño comienzo a recordar todo lo que paso y todo lo que hice en mis 16 años de existencia y que haré posiblemente en este nuevo año.
Mientras me cambio comienzo a ver mi cuerpo en el espejo y miro con especial atención el tatuaje que me hice en la espalda (es una pequeña calavera con listón rojo) y bajo la mirada y veo mi brazo derecho que tiene una cicatriz (para ser más exactos una letra).
Termino de cambiarme salgo de mi casa y comienzo a caminar y recordar que distinto fue mi anterior cumpleaños, recuerdo que mis amigos estaban allí conmigo celebrando, recuerdo que el primero que me felicito fue mi amigo, Antonio, es un buen tipo, lamentablemente ya no me habla, creo que lo hice enfadar, pero no sé porque… bueno este día cumplimos años 3 personas mi amiga Lucia, mi amigo Steve, y yo.
Estoy caminando por la calle veo una cabina telefónica y decido llamar a Lucia y felicitarla ya que somos muy buenas amigas, nos queremos mucho, el teléfono esta sonando de pronto me contestan y es la mama de mi amiga, le pregunto si me puede pasar con ella, me dice que no está, que salió... bueno me despido de la señora diciéndole que volveré a llamar en la tarde.
Como no tuve suerte con Lucia decido llamar a Steve y con él pasa lo mismo, resulta que no estaba, decido seguir con mi camino pero de pronto comienza a llover y no sé donde refugiarme y para mi mala suerte hoy casi todas las tiendas están cerradas... las galerías ni que decir, hay un montón de gente en ellas decido entrar a una pero de pronto veo como un ladrón le saca de manera sigilosa la billetera a una señora.
Decido no entrar, tengo miedo, aparte no sé... aunque siento frío, prefiero mil veces estar parada bajo la lluvia.
Pasan unos minutos y estoy totalmente empapada, comienzo a caminar por una calle no tan concurrida, veo un café y decido entrar, veo que el local está casi vacío, con excepción de una pareja tomando un café en una mesa del fondo y un chico leyendo un libro en una de las mesas, elijo la mesa que está al frente de la de este sujeto.
Comienzo a secarme el cabello, levanto la mirada y era él , Antonio, se queda viéndome fijamente, con esos dos ojos negros, tan grandes, yo también lo veo sin poder salir de mi asombro... hacia tanto que no lo veía, no me imaginé encontrarlo allí…

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